Keith Dannemiller / Covid-19: Historias de la fase 3

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Agosto 2020 / Keith Dannemiller @keithdannemiller Nació en Ohio hace 71 años y desde hace 33 vive en la #cdmx. Ha cubierto con su cámara tanto conflictos sociopolíticos y bélicos (como las operaciones de los Contras en Nicaragua y la vida transfronteriza entre México y Estados Unidos), como la cultura y energía que se desplazan por las calles de la capital mexicana. En su página web pueden verse sus trabajos más significativos: https://www.keithdannemiller.com/

Hay que decir que es un hombre y un fotoperiodista muy consciente de la realidad y de sus riesgos, y por ello ha aprendido a cuidarse. Nuestro encuentro se da fuera de su residencia. Desde que la #pandemia inició, Keith pudo ver cuánto abarcaría de no tomarse las medidas preventivas adecuadas e inmediatas. Se disculpa por no permitir el acceso a su departamento, ubicado en la #colonianapoles, cerca del parque Alfonso Esparza Oteo, pero “por seguridad, aún no podemos modificar las reglas”, me dice.

Su postura es firme: “He hecho desde marzo 15, lo que toda persona inteligente ha hecho, aislarme lo más que pueda y observar las reglas de distancia sana y andar enmascarado”. Como a muchos, el cambio impuesto por la pandemia y la #cuarentena afecta su economía. Los photo tours que realiza por la Ciudad de México (sobre todo por el centro) están suspendidos y estos representan un importante ingreso, pero como él mismo señala “Mejor enjaulado que enterrado”. “El cambio es drástico. Paso mucho tiempo frente a la computadora, editando, archivando, escaneando”, revela. Pero hay mucho más, porque “La pantalla también es mi conexión con el mundo afuera y con mis amigos”.

Para él, esta pandemia tendrá consecuencias irreversibles. Asegura que “vamos a terminar más restringidos en nuestras relaciones sociales. Vamos a hacer más cosas individualmente y cibernéticamente. Estamos viviendo una experiencia de atomización de la sociedad”.

Advierte que debe generarse un cambio radical en nuestra relación con la naturaleza y en la manera en que nos organizamos y entonces deja caer otra frase para pensársela en serio: “Adelgazar nuestras vidas a lo esencial”.