Adán González / Covid-19: Historias de la fase 3

Mayo 2020 / Adán González (@adanchirogonzalezhernandez2019) tiene 33 años de edad. Lleva 2 atendiendo la barra del Cafevera (@cafeveramx), en la calle General Ignacio Esteva de la colonia #SanMiguelChapultepec de #cdmx. Acompaña en esta empresa a Mariana Velázquez (@marianadashamham) y David Miranda (@88dmm88), desde su fundación. Un trío que ha hecho de esta cafetería un lugar para el encuentro sosegado de vecinos y transeúntes, además del punto de apoyo económico para varios pequeños emprendedores de la comunidad, que proveen con sus productos artesanales la cocina y la vitrina del local.

Además de las promociones de los jueves, la cafetería ofrece un bono diario: la conversación con cualquiera de los responsables por su atendimiento. Sagaz y bien informada, si se trata de David. Centrada y calmante, si es Mariana quien la ofrece. Ingenua y sorpresiva, si quien la lleva es Adán. Explosiva, bien humorada y respetuosa, si se topa uno con los tres al mismo tiempo. Mientras Mariana prepara unas deliciosas crepas de peperoni y queso manchego (mis preferidas), David trabaja en la máquina para cremar la leche de un capuchino y Adán se dispone a servir unos esponjosos y crocantes chocolatines, cualquier tema interesante puede surgir de sus bocas y activar una conversación que se extienda hasta la hora de cierre, o quizás un poco más allá.

La sencillez y afabilidad del pensamiento de Adán constituyen un poderoso enganche para la cafetería que desde el inicio — según sus propias palabras — se convirtió en el amor de su vida. Venido de Chimalhuacán, uno de los municipios más poblados del Estado de México y uno de los lugares más antiguos de todo México, pero también uno de los de mayor violencia, al punto que desde el 2015 pesa sobre este una declaración oficial de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres, hoy confiesa que la colonia donde ahora vive y trabaja le resulta muy segura y que se siente cómodo, sobre todo porque apenas debe recorrer escasas tres cuadras de su casa a la cafetería. “En Chimalhuacán ha sido el único lugar donde hicieron un saqueo en una plaza (centro comercial) con el pretexto de la cuarentena, hay menos trabajo, asaltos todo el tiempo y en esta época de lluvias siempre hay un caos vial (…) Aquí me siento muy cómodo, pero allá está mi familia y mis amigos cercanos, y afortunadamente ninguno de ellos ha sido afectado por el #coronavirus”.

Chimalhuacán es un vocablo náhualt que significa “el lugar de los que portan escudos” y al observar a Adán uno puede imaginárselo como un estoico guerrero prehispánico dispuesto a defender a los suyos de cualquier amenaza. Pero estamos en pleno siglo XXI y el peligro actual es muy inquietante porque es invisible, se mueve rápido y es aún poco conocido. Ante la proliferación del Covid-19 y el establecimiento de la cuarentena, que en México entró en fase 3 desde el 21 de abril, cuando pasaba ya los 8 mil casos comprobados, la dinámica cotidiana ha mudado de forma intempestiva. Hoy México suma 38 mil 400 casos de contagio, con 3926 defunciones y 22 mil 980 sospechosos. Y aunque presenta cifras alentadoras como la de los 25 mil 935 recuperados y los 80 mil 900 negativos, la realidad no deja de aterrar a muchos.

Para Adán esto ha significado un cambio tremendo, “sobre todo para los proyectos que teníamos en la cafetería”, pero de forma curiosa la forma en que lo han asumido y afrontado lo ayuda a distraerse del terror. “Si, es un cambio total y uno lo piensa dos veces antes de ir a visitar a la familia”, asegura. Y con preocupación remata: “además, se ha desarrollado un miedo general a cualquier enfermedad o infección”. Y es cierto, ahora no es solo el miedo a los efectos del coronavirus lo que preocupa, sino a que cualquiera otra enfermedad te agarre porque a partir de la pandemia los servicios médicos están colapsados. Y ante este panorama, ¿cuál ha sido la enseñanza? “Lo único que se me ocurre — responde Adán — es que todos necesitamos de todos y es curioso como una enfermedad ha terminado por hacernos más conscientes de la muerte”.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.